La empresa (hiper) conectada

La nueva era de la producción industrial trae como resultado que las empresas puedan ser conducidas, en sus procesos más rutinarios principalmente, por computadora (PC, tablet, smartphone, etc). El paso que sigue es la incorporación de IA.

El rol de la IA no es el de operar procesos rutinarios y repetitivos que un brazo robótico puede llevar adelante sólo. La IA tiene como deber el seguimiento en un punto intermedio con el cerebro humano, pero con un mayor margen de exactitud al detectar errores, incluso potenciales, antes de que ocurran, al percibir comportamientos no-normalizados.

Aquí la Internet Industrial of Things (IIoT) es fundamental. Las fábricas del futuro (cercano, muy cercano) se basarán en datos recolectados desde la planta para calcular el rendimiento real de la máquina comparado al rendimiento planificado. Este feedback, que ocurre en tiempo real, permite detectar fallos (y predecirlos) para miminizar el margen de error y cuando corresponda, tomar medidas correctivas.

La empresa hiperconectada es el resultado de la revolución industrial 4.0.