La reingeniería de procesos es la madre de todas las acciones de mejora a nivel empresarial

Realizamos una reingeniería de procesos cuando estos ya no pueden ser mejorados en una parte de los mismos o cuando detectamos demasiadas fallas y necesitamos un ajuste radical.

A veces seguir parchando o aplicando soluciones momentáneas no es la solución y se vuelve necesario un cambio a nivel general, a gran escala. Es un proceso largo y complejo, pero seguro fructífero.

La información que proveen las plataformas de industrialización 4.0 permiten justamente detectar en tiempo real eventos críticos, errores o fallos, paradas o la superación de umbrales, congestiones, demoras, etc. Esta abundancia de datos nos permite definir justamente eso: es un proceso obsoleto, podemos mejorarlo o necesitamos cambiarlo todo?

Tomar decisiones que no sólo implican una inversión de dinero sino también de tiempo conllevan riesgos, que pueden reducirse si contamos con información real y consistente sobre nuestros procesos para detectar dónde están las fallas.